viernes, 16 de enero de 2015

"Kryygi...Kryygimaî..." en el boletín de la Academia del Folklore de la República Argentina.



   En el contexto de la inauguración de una sección destinada a dar a conocer "proyectos y creaciones de nuestros académicos o amigos", según reza su presentación, "Pregón Criollo", órgano oficial de difusión de la "Academia del Folklore de la República Argentina", ha publicado un artículo sobre la guarania "Kryygi...Kryygimaî..." 

   La misma tiene letra de Jorge Padula Perkins y música de Rodrigo Uriarte Stottuth y su versión original es obra del propio Stottuth y Nery González Artunduaga.

   Intérpretes, autor y compositor, han sido honrados con el espacio que "Pregón Criollo" les ha otorgado en su edición número 40, de noviembre de 2014. 

   Entre sus valiosos contenidos referidos al folklore, la publicación alberga, en su ítem número diecisiete, la contextualización socio-histórica, caracterización y reproducción de la letra de esta pieza musical, que aborda los sucesos protagonizados por una niña de la etnia Aché Guaraní que fuera apropiada por los victimarios de sus padres y tenida, durante su corta vida y después de la muerte, como objeto de observación y estudio antropológico, hasta que, finalmente, y transcurridos más de cien años, sus restos fueron restituidos a su pueblo y a su tierra.


martes, 30 de diciembre de 2014

“Tu y yo…engarzados en la joya del amor”,...canta Araceli Collazo con Ataides Côrtes.



Araceli Collazo es sinónimo de creatividad, arte y compromiso con la esencia humana. En este sentido, ha incursionado en diferentes formas de estudios humanísticos y distintas expresiones artísticas.

Pero, su manifestación más singular, es el canto. Un canto mexicano y universal que cala hondo en el alma de sus públicos, tanto por su elección del repertorio como por lo destacado de sus interpretaciones.

Poseedora de una voz exquisita, ha transitado un largo camino liderando el grupo “Paloma Negra” con el cual abordara distintos ritmos melódicos, clásicos y contemporáneos, siempre con resultado musical notable.

Entre las piezas contemporáneas que ha cantado, se cuenta “Llueve y llueve”, con letra de Jorge Padula Perkins y música de Gerardo Cobas, presentada con éxito en los escenarios y expandida a través de las redes sociales.


Ahora, Araceli Collazo ha decidido “adoptar” para si y ofrecer a sus públicos, una nueva canción, compuesta musicalmente por el brasileño Ataides Côrtes (músico, cantante y compositor de amplia experiencia) y también con letra del argentino Jorge Padula Perkins, titulada “Engarzados”, que interpreta con el acompañamiento musical de su compositor.

Engarzados 

Aunque afuera llueva tanto y haga frío
nuestro amor está contento y al abrigo,
acogido en la emoción,
corazón a corazón,
y decidido.

Aunque arrecie la tormenta amenazante,
nuestro mundo se reduce a los latidos,
que aceleran la pasión,
corazón a corazón,
en este instante.

Tu y yo…
engarzado en la joya del amor, y
en un encuentro abarcador
de las caricias y el placer

... amalgama singular del hacedor,
percibiendo que no existe nada más
que el abrazo, las miradas
y el querer.




Tu y yo...
enlazados en un moño de ilusión,
convencidos de que el mundo es para dos,
con mil besos y caricias
en la piel.





Aunque tan desapacible la jornada,
en nosotros es un canto de alegría,
por brindarnos al amor,
corazón a corazón,
vida con vida.

Aunque todo se oscurezca en el entorno,
la ilusión en nuestras almas se ilumina
con un brillo embriagador,
corazón a corazón,
y sin retorno.

Tu y yo…
engarzado en la joya del amor, y
en un encuentro abarcador
de las caricias y el placer

... amalgama singular del hacedor,
percibiendo que no existe nada más
que el abrazo, las miradas
y el querer.

Tu y yo...
enlazados en un moño de ilusión,
convencidos de que el mundo es para dos,
con mil besos y caricias
en la piel.

Letra: Jorge Padula Perkins - Música Ataides Côrtes



domingo, 21 de diciembre de 2014

De la pluma al canto. “Cebolla. El gato que odia el limón”

Cebolla es un personaje de historieta nacido de la pluma de la dibujante Florencia Palacios, oriunda de la ciudad de Rufino, en la provincia argentina de Santa Fe.

Por naturaleza y elección, Cebolla es un gato que, de manera manifiesta, odia al limón. Amén de ello, cuenta con particulares características de personalidad, que pueden apreciarse en sus tiras, y, de alguna manera, han sido transferidas a la letra de esta pieza musical.

La creatura de Palacios inspiró tiempo atrás unos versos de Jorge Padula Perkins, que ahora han sido transformados en canción por Morgana Li y Alfredo Figueras.

Es así como ha nacido “Cebolla. El gato que odia el limón”, un chamamé no tradicional que, con una clara asociación con la lírica, interpretan sus compositores con el peculiar estilo de su dúo “La Gonzalo Tango”.


 “Cebolla. El gato que odia el limón” (chamamé no tradicional)

Delgada línea de tinta
en trazo fino.
Parido entre sueños en Rufino.
Psicólogo de amigos,
que tiene a la galaxia
por camino.

Perspicaz, adolescente
y divertido.
Dotado de astucia, al ser felino.
Enfrentado a lo agrio;
al limón es adverso
y enemigo.

Sutil dibujo de vida
y buen amigo.
De ipod melómano genuino.
Señor de mate y tango,
Es espíritu de Flor;
grito y trino.

Luce su nombre y su pinta,
el bien nacido:
Cebolla, gato y santafecino.
Filósofo de barrio,
que tiene al Universo
por destino.
Letra: Jorge Padula Perkins 
Música: Morgana Li y Alfredo Mario Figueras

viernes, 24 de octubre de 2014

Con algunos temas propios, otros con letra de Padula Perkins y sin que falten los clásicos, Gerardo Cobas ofrece un CD "Con el Alma Entera"



En septiembre de 2014 se ha iniciado la última etapa (distribución en disquerías) del lanzamiento del CD “Con el Alma Entera” de cantautor argentino Gerardo Cobas. 

El trabajo incluye quince piezas musicales, entre temas tradicionales y composiciones propias, tres de ellas (“Llueve y llueve”, “No me jures amor”, “Te propongo”), con letra de Jorge Padula Perkins.

Justamente una de estas canciones, “No me jures amor” ha sido interpretada para el disco por Cobas con la consagrada cantante Valeria Lynch como artista invitada.





jueves, 18 de septiembre de 2014

“Kryygi…Kryygimaî…” repercusiones en la prensa.


A partir de su lanzamiento a través de Internet (iniciado con un video subido a Youtube el 29 de agosto de 2014, al que le siguieron ubicaciones en espacios de audio y redes sociales), la guarania “Kryygi…Kryygimaî…” fue acogida con entusiasmo por distintos medios de comunicación.

La pieza musical remite a la historia de una pequeña
de aproximadamente dos años de edad, apropiada en 1896, hacia el sur del Ybytyruzú, por los matadores de su madre, quien llega más tarde a la Argentina, como criada y, por su condición de aborígen, objeto de análisis de la ciencia de la época. 


Cuando la niña tenia 14 o 15 años, pasó un corto período de encierro debido a su carácter indómito y presa de una enfermedad, murió en 1907 y sus restos fueron conservados como material de estudio, hasta su restitución al pueblo Aché de Ypetimi (Caazapá, Paraguay), transcurridos más de cien años, en 2010 y 2012.


Con letra de Jorge E. Padula Perkins y música de Rodrigo Uriarte Stottuth, esta guarania pretende ser un sentido homenaje a esa muchacha, que entre sus apropiadores fue “Damiana” y para su gente es Kryygi (tatú de monte)…. y por siempre Kryygimaî (en tanto maî remite a la muerte).

Su versión original fue interpretada y grabada por Nery González Artunduaga y Rodrigo U. Stottuth.


Tal como puede apreciarse en las imágenes (que solamente son una muestra y no agotan las publicaciones existentes), distintos medios en línea o en papel, llevaron a sus públicos la historia y la letra de la guarania, al tiempo que incluyeron el video, el audio o un enlace a ellos.


Kryygi…Kryygimaî…

Carita tierna y ojos de miedo en un mundo nuevo.
Ya de dos años, parida en sangre de madre muerta;
sobreviviente de la matanza de sus ancestros,
niñez robada a los sueños puros de un alma buena.

Más de cien años su vida y muerte fueron destierro,
hasta el regreso definitivo que le dio calma.
Pájaros cantan en el entorno actual de su cuerpo
y vive su alma en la tierra plena de sus ancestros.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.

Dudas y penas, cargó Damiana en todo el tiempo;
mirada esquiva en el desarraigo y en la vergüenza.
Desnuda su alma y en ocasiones también su cuerpo,
ante miradas que sin pudores decían ser ciencia.

Moderna esclava fue la Damiana en todo momento.
“India guayaki”, raza observada y muchacha sierva;
mezcla perversa de servidumbre y experimento,
que hasta sus huesos siguió humillando después de muerta.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.

La libertad para amar la vida, pagó en encierro
y su impotencia arañó paredes por esa afrenta.
Así la muerte, que llegó en tisis, quebró su cuerpo,
librando su alma más no sus huesos, tras de las puertas.

Más de cien años su vida y muerte fueron destierro,
hasta el regreso definitivo que le dio calma.
Pájaros cantan en el entorno actual de su cuerpo
y vive su alma en la tierra plena de sus ancestros.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Con guitarra y bandoneón hago un alto en el camino. Chacarera he de cantar… "Chacarera de Rufino".



Con letra de Jorge E. Padula Perkins y música de Carla Pugliese, la "Chacarera de Rufino" pretende ser un simple pero sentido reconocimiento artístico a la calidez y la hospitalidad de esa ciudad (de la provincia de Santa Fe, Argentina) y de su gente.

Aquí se presenta la letra completa y el audio de la lucida versión de Julio Rolon, quien la enriquece con voz y su brillante interpretación de la guitarra.

En el sur de Santa Fe,
entre yerba, mate y vino,
chacarera cantaré…
chacarera de Rufino.

La siete y la treinta y tres,
las rutas de mi destino.
Chacarera cantaré…
chacarera de Rufino.


Su origen recordaré
en Gerónimo y Francisco,
en mil ocho ochenta y nueve,
cuando nació el pueblo lindo.

La fuerza quiero sentir
de tu abrazo pueblerino
y cada tanto volver
como tu fiel peregrino.
         


Rufinense es la amistad
que se siente en remolino
y hace querer el lugar,
corazón santafecino.

Chacarera he de cantar
para todos los vecinos,
desde el campo a la ciudad
en este pueblo argentino.

Chacarera pa bailar
y cantarla con mil trinos.
Siempre vale celebrar
haber llegado a Rufino.

Con guitarra y bandoneón
hago un alto en el camino.
Chacarera he de cantar…chacarera de Rufino.


viernes, 29 de agosto de 2014

“Kryygi…Kryygimaî…”. Una canción…historia de vida, muerte, oprobio y reencuentro.


Con letra de Jorge Padula Perkins y música de Rodrigo Uriarte Stottuth (interpretada en versión original por el propio Stottuth y Nery González Artunduaga), “Kryygi…Kryygimaî…” es una pieza musical (guarania) destinada a honrar a su protagonista, alguna vez llamada Damiana y hoy reconocida por su raza como Kryygi (que significa tatú de monte) o Kryygimaî (dado que el fonema “maî” quiere decir muerta), cuyos restos han sido restituidos a su pueblo y a su tierra.

La cruel historia de Kryygi comienza en septiembre de 1896, hacia el sur del Ybytyruzú, cuando un colono encuentra a su caballo muerto y culpa del hecho a gente del pueblo Aché, razón por la cual, secundado por un grupo de hombres armados, atacó y dio muerte a tres nativos (dos hombres y una mujer).

Al lado de la mujer asesinada, una pequeña (de aproximadamente 2 años de edad) lloraba desconsoladamente. Los mismos colonos blancos que mataron a su familia, se apropiaron de ella, dándole el nombre de Damiana, en virtud de ser entonces el día de San Damián.

Más tarde la niña fue entregada a una familia en Argentina, con la que vivía como criada y sirvienta, al tiempo que, en nombre de la ciencia, comenzaba a ser objeto de observaciones, mediciones, estudios y fotografías, por parte de antropólogos vinculados al Museo de La Plata.

Llegada a la pubertad, Kryygi comenzó a manifestarse insumisa, razón por la cual, quienes la tenían a su cargo, decidieron encerrarla en un hospital psiquiátrico, en donde murió, cuando tenía una edad estimada de 14 o 15 años, en 1907. 

Sus restos fueron ingresados en "colecciones" del Museo de La Plata, mientras que su cráneo fue enviado a un investigador en Alemania, donde fue "analizado" y resultó clasificado como "cráneo de una india guayaki".

Más de 100 años después (en junio de 2010 su cuerpo y en mayo de 2012 su cráneo), sus restos fueron restituidos a la comunidad Aché de Ypetimi (departamento de Caazapá), honrados en los ritos ancestrales de su pueblo y sepultados en un lugar secreto del bosque para su reencuentro definitivo y en paz con su tierra y su sangre.

"Kryygi...Kryygimaî..." 

Carita tierna y ojos de miedo en un mundo nuevo.
Ya de dos años, parida en sangre de madre muerta;
sobreviviente de la matanza de sus ancestros,
niñez robada a los sueños puros de un alma buena.

Más de cien años su vida y muerte fueron destierro,
hasta el regreso definitivo que le dio calma.
Pájaros cantan en el entorno actual de su cuerpo
y vive su alma en la tierra plena de sus ancestros.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.

Dudas y penas, cargó Damiana en todo el tiempo;
mirada esquiva en el desarraigo y en la vergüenza.
Desnuda su alma y en ocasiones también su cuerpo,
ante miradas que sin pudores decían ser ciencia.

Moderna esclava fue la Damiana en todo momento.
“India guayaki”, raza observada y muchacha sierva;
mezcla perversa de servidumbre y experimento,
que hasta sus huesos siguió humillando después de muerta.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.

La libertad para amar la vida, pagó en encierro
y su impotencia arañó paredes por esa afrenta.
Así la muerte, que llegó en tisis, quebró su cuerpo,
librando su alma más no sus huesos, tras de las puertas.

Más de cien años su vida y muerte fueron destierro,
hasta el regreso definitivo que le dio calma.
Pájaros cantan en el entorno actual de su cuerpo
y vive su alma en la tierra plena de sus ancestros.

Kryygi…Kryygimaî…
regresa al pueblo de, su linaje de Ypetimi.
Tiene en la muerte vida, más plena que en su vivir.
Kryygi…Kryygimaî…
Tatú de monte vuelve, a la tierra del guaraní;
Aché la sangre y Aché, los huesos en devenir.




Fuentes on line (Consulta actualizada al 18 de agosto de 2014)