Un espacio cuyo objetivo es dar a conocer canciones con letra de Jorge Eduardo Padula Perkins en versiones originales y de distintos artistas profesionales.
Diferentes
y a un tiempo semejantes, la labor del poeta y del autor de letras de
canciones se entremezcla. Ora adecúa la composición musical a la
métrica del poema, ora construye versos destinados a amalgamarse a
una melodía; en ocasiones nacen juntos el texto y el ritmo.
“Plumas
de invierno” nació siendo poema. Como tal, en agosto de 2025
recibió la tercera mención en la categoría adultos del concurso
literario internacional “Escribiendo en libertad” organizado por
el CentroCultural Mariano Moreno de Banfield.
Así,
sobre el texto original, con algunas repeticiones que le permitieron
acompasar la creación musical, Rodrigo Stottuth la compuso e
interpretó en piano con voces de Nery González Artunduaga.
El
15 de abril se lanzó por redes sociales y otros medios la canción
en cuestión, que aquí se presenta: “Plumas de invierno”. Un
poema...una canción…
Las letras de canciones pueden ser poesías y los poemas
pueden ser transformados, mediante la creatividad de un compositor, en
canciones.
No obstante la lírica musical tiene también otros
caminos. Así por ejemplo un músico puede crear una melodía y, una vez terminada
esta, derivarla a un autor para que escriba la letra.
Y, por supuesto, pueden también nacer juntas, letra y
música, fuere como obra de un individuo o como creación de dos o más personas
que trabajan asociadas dando vida a una canción.
En algunos casos el contenido temático de las letras
puede inclusive tratar, de forma metareferencial, sobre la música, sus
creadores o sus intérpretes, todo lo cual es parte del universo que abarca el
carácter poético de la canción como unidad de música y palabra.
Veamos algunos ejemplos.
Con letra de Jorge Padula Perkins y música de Alfredo
Figueras, fue creada la canción titulada “El
compositor”. Se trata de una pieza musical que homenajea la labor del
creador de melodías y lo hace desde el propio y singular recurso asociativo de
música y versos. En este caso, la música fue creada en primer lugar, mientras
que la letra respondió a lo que la melodía inspiró en el poeta.
Su contenido es el siguiente:
El compositor
crea una canción,
porque es un artista innovador.
Do re mi fa sol,
sol fa mi re do.
Con las notas forma una emoción.
Suena en fa, se oye un re o el compás.
En clave de sol.
Partitura es,
una nueva obra que nació.
El piano tal vez,
arpa o bandoneón;
con el instrumento y el papel.
Suena en fa, se oye un re o el compás.
De su inspiración deviene
una nueva… pieza musical.
Fa mi re do sol.
Clave mi menor.
Una en re mayor.
Flauta o acordeón.
En viola o violín.
Siempre la creación
del compositor
plena de emoción.
Demiurgo musical,
de armonía tonal
de ritmos y de tempos.
"La criolla guitarra" tuvo su origen como poesía. Recibió el primer premio en ese rubro en el
concurso "Enhebrando tradiciones", organizado por el centro cultural
“Arreando estrellas” de Concordia, Entre Ríos en el transcurso del año 2021.
Posteriormente el músico Rodrigo Stottuth hizo con ella una zamba (homónima).
Se entrelaza la guitarra
con la música argentina
y hace con ella amalgama
por toda la geografía.
Canta por la Patagonia
En kaani o chorrillero;
con la cueca y la tonada
de Cuyo y del vidalero.
Se escucha cualquier mañana
en nuestra Pampa surera,
y de Santiago, en el alma,
vibra con la chacarera.
Chamamé, polca y valseado
en sus cuerdas se hacen trinos.
Bagualas, zambas y huaynos
marcan el Norte en sus ritmos.
Mientras el tango orillero
que llora en los bandoneones
en sus cuerdas también pone
susurros arrabaleros.
Suena la trompa o el bombo,
la quena, el erke o la caja,
arpa, violín o charango
¡y al lao la criolla guitarra!
Así en estos, como en muchos otros casos, música y poesía
confluyen con naturalidad en la canción, obra que las abarca y las contiene
como partes constitutivas de su propia morfología e identidad.
"Brote sin retoño" es un vals, idea original y
composición musical de Rodrigo Stottuth, con letra de Jorge Padula Perkins.
Su contenido remite a la situación de pérdida de
un hijo que se espera. Una vida deseada y trunca que no se consolida
definitivamente como tal porque no nace, dejando el vacío de quien que pudo ser
y en quienes esperaban el nacimiento. Un tema doloroso, que es vivido por muchas personas y a
menudo queda en el silencio.
La letra refleja una sensación de vacío y anhelo,
donde el "brote" simboliza la vida que no llegó a florecer, una
existencia que, aunque frágil y sin continuidad, deja una huella imborrable en
quienes la esperaban.
El abordaje de la cuestión en el texto se ha hecho, a
pedido del compositor, de modo artístico/literario (sin experiencia vivencial
personal al respecto) y con particular sensibilidad y respeto por las emociones
que involucra.
El uso de imágenes como "ocaso sin latir y sin
tiempo" y "silencio sin edad" crea un ambiente de melancolía y
resignación, enfatizando la ausencia de experiencias y recuerdos que nunca se
formaron.
Dado a conocer el vals ante distintos grupos y organizaciones
vinculados con el duelo gestacional, ha sido recibido con beneplácito.
El Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada (España), los usuarios de Youtube “Al final de la vida” y “Aprendamos
psicología” manifestaron gusto y agradecimiento por haber tomado contacto con
el vals.
El usuario “Duelo gestacional, perinatal y neonatal” de Instagram, ha
agradecido el aporte, mientras que –también en IG- “Hijos
Estelares - Duelo gestacional, perinatal y neonatal” expresó de igual forma su
agradecimiento al tiempo que sostuvo que la pieza musical en cuestión “Es un
grande y valioso aporte” que “tocará muchos corazones”.
"Brote sin retoño" es un recordatorio poderoso
de la fragilidad de la vida y de cómo, incluso en el dolor, hay un espacio para
la memoria y la conexión emocional que perdura más allá de la ausencia.
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Versión original. Música, piano y arreglos de Rodrigo Stottuth. Voz de Nery González Artunduaga.
Letra:
Sin nunca sonreír y sin llanto; ocaso sin latir y sin tiempo. Herida que acongoja, que se incrusta en el pecho, por la semilla en ser que no naciera.
Sin luz ni oscuridad y sin tono. Silencio sin edad y sin recuerdos, sin principio ni final.
Un brote sin retoño que trasciende el silencio. Capullo sin vigor, flor sin tiempo.
Sin tener un nombre, sin rostro y sin ver. Fruto de la vida sin llegar a ser; una evanescencia sin mal y sin bien, sin un cielo azul. Volátil cipsela, sutil existencia en la infinitud que puebla las almas de quien la esperó lleno de ilusiones y nunca la vio al mundo llegar.
Poco tiempo atrás, una circunstancia fortuita puso al pianista boliviano
Rodrigo Uriarte Stottuth frente a un paquete de fotografías familiares de
antaño.
Un pariente le hizo llegar a su residencia de Hamburgo varias fotos de
miembros de su familia, muchas de ellas grupales y obtenidas en ocasiones
festivas.
Esas imágenes antiguas, en blanco y negro provocaron en el músico
evocaciones de tiempos y circunstancias del pasado, añoranza de vivencias y de
personas de tiempos idos. Ello lo inspiró y, cargado de tales emociones, compuso
la melodía de lo que sería el vals criollo que aquí se presenta.
Convocó entonces al poeta y autor argentino Jorge Padula Perkins (junto a quien
ha creado varias canciones) para la escritura de la letra. Así nació esta
pieza musical llena de las remembranzas que suelen evocar en muchas personas
las viejas fotografías familiares: “Emociones en blanco y negro”.
La voz del, también boliviano, músico y cantante Nery González
Artunduaga permitió finalmente que la obra se consolidara en plenitud
artística, tal y como puede apreciarse en el video que acompaña esta
nota.
obtuvo el primer premio en el rubro poesía en
el certamen “Enhebrando tradiciones”, convocado por el centro cultural
"Arreando estrellas” de la ciudad de Concordia, Entre Ríos, en el año
2021.
La convocatoria del concurso
invitaba a destacar las particularidades y puntos de encuentro entre las
tradiciones locales y regionales y las de la Argentina en su conjunto. Por eso
su autor, Jorge Padula Perkins, abordó con los versos la versatilidad de la
guitarra criolla, que la hace compañera de otros instrumentos autóctonos de
distintas regiones y la vincula a diferentes subgéneros de la música folklórica
a lo largo y a lo ancho de toda la geografía física, social y cultural de
nuestro país.
Ya en julio de 2022, la labor
creativa del compositor boliviano Rodrigo Stottuth transformó a aquel poema en
una zamba homónima. La misma se estrenó en línea, a través de Youtube y otras
redes sociales interpretada por el propio Stottuth en piano y con guitarra y voz
de su connacional Nery González Artunduaga.
“Las dos caras. A
la isla de La Palma” fue escrita por Jorge Padula Perkins mientras las
erupciones del volcán de Cumbre Vieja iluminaban el cielo, sus cenizas
oscurecían el ambiente y la lava arrasaba con bienes, propiedades, plantas y
animales que estuvieran en su camino.
Mientras eso
ocurría (durante más de ochenta días desde el 19 de septiembre de 2021), los habitantes
de la isla bonita soportaban la angustia a sabiendas de que era la naturaleza
misma de su terruño, archipiélago volcánico, quien producía el daño pero, más
tarde o más temprano, permitiría la vuelta a la normalidad, a algún tipo de
normalidad. Es decir, con esperanza y sin bajar los brazos los palmeros vivían
el día a día con voluntad y sintiéndose mancomunados tanto o más que siempre.
En ese contexto el poeta argentino percibió la
potencialidad del alma colectiva de la gente y fue su intención reflejar esos
hechos y esas emociones a través de versos, de estos versos…
¿Cuál es la cara contraria
de la fiesta y la alegría;
de los cantos y las danzas;
de la música y la risa?
La cara contraria es pena;
es dolor y sufrimiento.
Producto de la agonía,
acaso un largo lamento.
Aflicción, es la otra cara;
es lágrimas y tristeza.
Un grito contra el destino
y es el dolor que no cesa.
Ruge el volcán en La Palma
y arroja ceniza y lava,
que todo abate a su paso.
¡Profunda herida en Canarias!
Desde sus propias entrañas,
la misma tierra de verdes,
se colma de rojos fuegos
que nuevos fuegos encienden.
Y en esa contraria cara,
como figura de espejo,
puede valuarse lo bueno
frente al dolor como opuesto.
Puede sentirse en el alma
la fuerza del ser palmero;
y en las manos que se enlazan,
de esperanzas, un sendero.
Quitarse puede a lo infausto
potestad de omnipresente:
¡También retumba en La Palma
el corazón de su gente!
Y en tanto que esto sucede,
ese espíritu y su temple,
revelan que aquella isla
es verde y bonita siempre.
Hacia el mes de abril de 2022 el poema fue
dado a conocer públicamente a través de algunos medios de comunicación de La
Palma, blogs, portales de poesía y redes sociales.
Unos meses después, los versos llegarían a
las manos del músico y compositor boliviano radicado en Hamburgo Rodrigo
Stottuth, quien creó con ellos una pieza musical homónima estrenada a través de
Youtube y otras redes sociales hacia fines de junio, con la voz del cantante,
también boliviano (residente en Argentina), Nery González Artunduaga. Aquí se
presenta esta canción “Las dos caras. A la isla de La Palma”.
La letra de “Los pioneros del Valais”
remite a la primera parte de la aventura de la inmigración proveniente de ese
cantón suizo que llegó a la entonces Confederación Argentina.
El autor, Jorge Padula Perkins, se inspiró
en el artículo, también emergente de su pluma, publicado en la revista “Todo es
historia”, número 316 (páginas 82 a 85), en noviembre de 1993 bajo el título
“Los valesanos tras la esperanza americana. De Suiza a la Confederación
Argentina”. Nota que más tarde fue reproducida en el portal “Apellidos
Italianos. Genealogía Italiana en Español…y más”, que administra y dirige
Analía Montórfano y en el blog “Periodismo de ayer”.
Atento al destino al que finalmente arribaran
aquellos inmigrantes, en Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos, el
compositor Rodrigo Stottuth creó para esta pieza un tradicional y popular ritmo
de chamarrita.
En su versión original, la misma es interpretada por el propio Stottuth y en la
voz de Nery González Artunduaga.
El compositor boliviano Rodrigo Stottuth ha dado a conocer su última
creación musical. Se trata de una pieza que amalgama distintos ritmos para
conformar una melodía de marcado corte incaico.
Antiguo óleo sobre tela Mama Ocllo
El tema cuenta con letra del argentino Jorge Padula Perkins, la que se
construye en torno de la figura de Mama Ocllo, como centro femenino fundacional
de la estirpe incaica.
Con el nombre de “Hija del sol”, la pieza tiene su versión original
interpretada por el propio compositor y el músico y cantante, también boliviano
Nery González Artunduaga.
Mujer, esposa y hermana del primer inca (Manco Cápac) Mama Ocllo es
protagonista indiscutible de la canción, en particular por su condición maternal, que gestó y dio
a luz a la descendencia de su linaje.
Aquí se ofrece la letra completa y la mencionada versión original de Nery
González Artunduaga y Rodrigo Stottuth.
Hija del sol.
Letra: Jorge Padula Perkins
Música: Rodrigo Stottuth
Era ella mujer, hembra y hermana;
brillante hija del sol hasta el poniente
desde el germen sutil y reincidente
del bello resplandor de la alborada.
La que ingresó en el Cuzco enamorada
del elegido hombre en cuya frente
la sangre de los dioses precedentes
latía en el mandato que heredaba.
Mama Ocllo entonces la llamaban;
morena era su piel, como su gente.
Como la misma tierra ella fue
fértil
y parió a Sinchi Roca, su noble estirpe incaica
Fueron los Hijos del Sol, los que heredaban
Deviantart Xilfe
esa sangre, esa piel, esa vertiente;
el linaje del Inca en descendientes
adalides del suelo en que reinaban.
Ella y Manco Cápac iluminaban
los resquicios de vida y de la muerte,
mientras su voluntad era la suerte
y su imperio en la América brillaba.
Hija pura del sol fue Mama Ocllo;
pareja de Ayar Manco en el afluente
del poder y la gloria que emergentes
irradiaron el suelo americano.
"Hija del sol" - Por Nery González Artunduaga y Rodrigo Stottuth